Nos toca vivir tiempos en los que ya nacemos muy viejos, nos queda el cruel consuelo de no mirarnos nunca al espejo nos cuesta levantarnos y en la misma cuesta caemos porque nos cuesta tanto mejor quedarse siempre en el suelo se nos cambia la mirada cada vez que se nos rompe el alma se nos quita todas las ganas siempre esperamos que llegue el mañana. Me quedaré con muchas ganas de verte vació y sin aliento estaré apunto de encontrarte cuando se acabe el tiempo volveré cuando no quede nadie haber si esta en los lechos del que fuí pero ese nunca vuelve.