Sello: SPV Yellow
Desde luego, la labor que está realizando el sello SPV con la carrera de Dion es muy encomiable, pues por un lado está lanzando el material nuevo de este curtido músico, ya entrado en los sesenta, con discos de blues acústicos que nos lo muestran en una buena forma increíble; y por otro lado tenemos el trabajo de rescate de aquellos discos de los años sesenta y setenta que volvieron a nuestro hombre un rock and roller.
En este doble recopilatorio nos encontramos las dos caras del músico. En el primer volumen tenemos al Dion, digamos, “blandorro”, comercial de más en ocasiones, enfocado en sus primeros temas a un público casi adolescente, para ir luego creciendo en edad cronológica y como artista según van avanzando las canciones (de las que hay, entre los dos cedés, el enorme número de treinta y cinco), de modo que a partir de la segunda mitad del primer cedé ya nos encontramos a un Dion mucho más metido en el rock and roll y el blues que en el doo woop que le dio la fama cuando era casi un chaval.
En el segundo cedé (por cierto, ambos con un sonido increíble, parecen grabados en nuestros días), Dion ya se destapa en su faceta de matador total con temas propios y versiones de canciones tan emblemáticas como “Hoochie Coochie Man”, que sabe llevar a su propio terreno, con esa voz tan personal que siempre tuvo de joven, y conserva ahora de mayor aunque con otros matices; otra versión que llama la atención es la ubicua “Johnnie Be God”, que hemos oído tocar desde los españoles Burning hasta los heavys Judas Priest.
En todo caso, un fiel documento de la carrera de uno de los rockeros más imprescindibles que han dado los gloriosos años dorados del rock and roll. Para amantes de lo bueno y lo genuino, como no podía ser menos de un lanzamiento de la prestigiosa subsidiaria Yellow del sello SPV.
Artículo escrito por ignacio rielas