Artista: Albertucho
Título: Lunas de Mala Lengua
Discográfica: Dro Atlantic
Albertucho vuelve a la carga con
“Lunas de Mala Lengua”, un interesante compacto que marca una importante evolución en la carrera del artista, conservando todos sus rasgos característicos pero obteniendo un sonido mucho más personal que se aleja un poco del rock urbano presente en algunos cortes del debut para adentrarse en un universo de sonido e influencias mucho más variadas.
La producción de José Luis Garrido, que en su currículum cuenta con trabajos con grupos tan destacados como Elbicho, Ketama, Paco de Lucía o el propio Camarón, permite a Albertucho reflejar en este disco de forma más que satisfactoria esta evolución.
En cuanto a las letras se refiere, éstas continuan siendo uno de los puntos más fuertes del cantautor rockero sevillano, con líricas que se fijan en las cosas más pequeñas de la vida y hablan de sentimientos, de las emociones de lo cotidiano. Versos que son capaces tanto de formar una oda al abuelo del artista en la sentida
“Ni el mismo Dios”, como de dedicar una canción a esa persiana que abre el disco e impide que pasen los rayos de su amada luna, que sirve de nexo de unión entre varias de las canciones de este disco y en torno a la cual gira la línea gráfica de este trabajo, una optimista composición de colores vivos cuyos trazos plasman a Albertucho, su barrio y su luna.
“Volví a la barra” es el primer single de este nuevo disco, quizás el corte más cercano al primer trabajo, una fresca rumba guitarrera al estilo Albertucho, de corte similar a otros temas del disco como
“Que se callen los profetas”, canción que dio disco al primer trabajo del artista a pesar de que finalmente no diera tiempo a ser incluido en el mismo. Y si de rumba hablamos, el disco recoge una de las más populares,
“Volando voy”, procedente de la banda sonora de la película homónima para la que Albertucho tuvo la oportunidad de versionar el tema de su admirado Kiko Veneno y que ahora queda incluida para la posteridad en este trabajo a modo de bonus track.
Pero no sólo de rumbas potentes se compone este trabajo, que en esta amalgama de estilos encuentra hueco para temas como “En otro país distinto”, una saeta-rock que pone un punto de pausa en este animado trabajo, o su contrapunto irónico en
“El país de los televisores”.
Además, a nivel de colaboraciones nos encontramos con Miguel, de Doctor Sapo, que con su característica voz realiza coros en el tema “Ni el mismo Dios”, citado anteriormente, y también de Kutxi Romero -vocalista de Marea- que tras colaborar en el tema
“Mi estrella” del primer trabajo repite cantando esta vez en
“Piltrafilla”, colofón del disco antes del bonus track de
“Volando Voy”.
Dicen que segundas partes nunca fueron buenas, y que el segundo trabajo de un grupo que ha obtenido éxito con su debut es decisivo en su futura carrera. Sin duda, Albertucho tira por tierra la primera expresión, y con sus
Lunas de mala lengua va más allá de lo que su primer trabajo logró, definiendo ya el terreno de este cantautor precisamente en el punto donde confluyen la gran variedad de estilos que le influencian, y en el que ha sabido clavar bien hondo la bandera de su estilo propio, que ahora ondea orgullosa con el viento. Prometedor futuro el que auguramos para esta joven propuesta.
Artículo escrito por
Héctor Mainar