Así como el locutorio NO es el sitio donde van los locos, tampoco el Vomitorio es el sitio donde uno va a vomitar; o eso al menos se desprende de la escucha de estos suecos que lanzan su nuevo álbum esta semana y que se los han hecho de cojón de pato, oigan: un trabajo de riffs caballunos para mear y no echar gota; death metal de primera división desde Suecia; al lorito, nenes.