Aquí tenemos dos en uno, como se suele decir: un documental y un concierto de una de las bandas referentes del punk rock canadiense, un trabajo que los muestra en perfecta forma, aunque se grabó precisamente cuando el grupo estaba cerca del colapso debido a la magnitud de su trabajo como banda madre del movimiento emo canadiense. El documental es harto interesante, pero el concierto no lo es menos, aquí tenéis horas de Boys night out. No os lo penséis dos veces e id por él a la tienda.
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