Para fans de Venom, Celtic Frost antes de su transformación con “Cold lake”; y también para seguidores de grupos más modernos como Fear Factory, aquí están estos tíos con un disco que parece una broma pero no lo es ni mucho menos; unos pedazos de riffs que te dejan con fiebre, chaval, atento porque esta gente no hace prisioneros.
(sigue leyendo)