25 de octubre de 2007
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Crítica de disco
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El cantante de los británicos Ten debería ser reconocido como uno de esos grandes talentos a descubrir por las masas. A la altura de los grandes como Joe Lynn Turner o su tocayo Glen Hughes, Gary es un compositor de primera que tanto le hace temas a su banda Ten como a Tony Clarkin de Magnum. En este último disco, cuarto en solitario, se muestra como uno de esos compositores de hard rock melódico a los que hay que tener en cuenta. Digan lo que digan.
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