26 de noviembre de 2006
-
Crítica de disco
-
0 comentarios
Nada de concesiones: esa puede ser la frase que resuma la filosofía de vida de estos suecos, discípulos aventajados de la escuela Gotemburgo, una formación que toma por un lado los elementos del death metal melódico mientras que por otro mira más allá del Atlántico, a las formaciones de thrash metal de doble bombo de los años ochenta, debidamente actualizadas, por supuesto.
(sigue leyendo)