08 de noviembre de 2006
-
Crítica de disco
-
0 comentarios
Richie Kotzen ha grabado un disco que rompe con su línea habitual. Ha mirado a los años noventa en vez de a los ochenta. Ha imitado las líneas vocales de Soundgarden y hasta Nirvana, pero ha creado un disco de rock tradicional, influido por sonidos de muchos campos para crear un disco sólido de hard rock un tanto experimental con toques alternativos, blues y hard roqueros. Un trabajo que sorprenderá a sus fans y gustará a muchos de ellos.
(sigue leyendo)