12 de febrero de 2007
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Crítica de disco
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Un disco de Jazz para los amantes de los sonidos introspectivos, eso es lo que ofrece la banda de Liebman en su última entrega. Música hecha con el corazón para todos aquellos que quieran pasar una tarde relajada, sin pensar en problemas de ningún tipo y transportarse a algún paraíso mental, u olvidarse de los problemas y del jefe, y de los profesores y de la madre que los trajo.
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