17 de octubre de 2007
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Crítica de disco
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Ya está bien de comparaciones. Opeth son una banda y Novembre otra, y no hay que por qué ir dando la brasa al personal con que si Novembre son de segunda fila. Son una formación muy digna, con una carrera coherente. Y en este nuevo redondo para Peaceville lo demuestran una vez más: música dura, casi extrema, pero muy nostálgica. Para las tardes de noviembre, precisamente.
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Peaceville están que no paran. Hace poco lanzaron el último de los suecos Katatonia; ahora les ha tocado a los italianos Novembre, un grupo que demuestra que en la península itálica no todo es Lacuna Coil y metal melódico. Novembre están a un paso de la enorme calidad de Opeth, y yo mismo me atrevería a decir que no tienen nada que envidiarles. Con este disco se introducen en los terrenos melancólicos que les son tan queridos. Los hermanos Orlando siguen al frente de una agrupación que actualmente sólo cuenta con tres miembros. Desde luego, vistos los resultados de este disco, no hacen falta más.
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