Una nueva banda desde Suecia. Con influencias de los maestros Dark Tranquility, pero también con un toque hard core y hasta emo core tomado del otro lado del Atlántico. El Sindicato sónico está dispuesto a hacérnoslo pasar pero que muy bien. Son un grupo joven, con una media de edad muy baja, pero con unas ganas de comérselo todo que ya querrían algunos grupos veteranos. ¿Serán el relevo de, por ejemplo, Soilwork (otro de los grupos death melódicos industriales suecos de Nuclear Blast)? El tiempo lo dirá. Por lo pronto, este disco es una pasada. Compra o muere.
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