21 de octubre de 2006
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Crítica de disco
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El debut de estos suecos viene apadrinado por dos circunstancias: la primera, que entre ellos se encuentra el batería de los desaparecidos Nasum. La segunda: que es el sello Relapse quien se encarga de darlos a conocer. Si no os bastan estas acreditaciones, añadiremos que estamos ante una banda de death metal cañero a más no poder, con una ralladura vocal que da gusto, para los amantes de las emociones fuertes.
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