El que fuera guitarrista de Genesis vierte su incontinencia creativa en un trabajo de muchos bemoles. Ha abandonado la corriente clásica que le arrastraba en su anterior trabajo en estudio, el estupendo “Metamorpheus”. Steve hackett se ha puesto a investigar en su patrimonio musical particular y ha creado un trabajo que cabría calificar de obra maestra, una serie de canciones, nada menos que trece, en un disco largo, cantado, con partes eléctricas, apabullantes, y también relajadas. Si os gustó “Darktown”, este es un trabajo inconmensurable. Una pena que la gente en este país no le haga más casa, pues como se vio en su DVD “Hungarian Horizons”, Steve Hackett tiene mucho que decir.
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