Menuda canallada de disco. Un grupo musical se dedica a hacer todo su ruido –en el sentido bueno de
la palabra- en el formato tradicional de combo punk, y con un cantante
desgañitado. Y a los elementos habituales del punk, se le introducen
elementos electrónicos que acaban de crear el inusual sonido en el que
nos sumergen estos canarios.
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