Los alemanes Crematory retornan a la palestra del metal gótico que ellos ayudaron a crear; y lo hacen con un disco cantado en inglés, dejando de un lado los experimentos en lengua teutona. Un trabajo potente a la altura de lo editado a principios de la década con “Act seven”. Atentos, porque este grupo ha influido en docenas de formaciones que ahora, fíjense ustedes por dónde, llenan estadios. De justicia sería que la gente recordara el mérito de estos alemanes.
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