Sello: Massacre
Puntuación: 8/10
No tenía mucho sentido que un grupo como Crematory, que han sido junto con Paradise Lost -aunque un poco después- los creadores del metal gótico, renunciaran al puesto que les corresponde por justicia; o al menos a llevarse algo del enorme pastel en que se ha convertido la escena gótico metálica con grupos como Lacuna Coil o Evanescence.
Para mí, la música de Crematory tiene un componente de autenticidad que, discúlpenme que lo diga, falta en muchas de esas formaciones que han aparecido como setas después de la lluvia en los últimos años; demasiadas bandas apuntándose a un carro que no parece ser el suyo, todo lo contrario de lo que se puede decir de Crematory, quienes nos lanzan un nuevo disco en la onda de lo que hacían a finales de los noventa y principios de esta década, discos como “Act seven” o “Believe” pueden servir de referencia para hacerse una idea de qué es lo que Crematory tiene que ofrecer hoy en día.
Contamos, desde luego, con la tremenda voz de su cantante Felix, un hombre que puede carecer de esa imagen “guapa” que buscan muchos grupos de metal gótico, sobre todo los que tienen chica al frente, pero que disfruta de un chorro de voz que puede dejar sordo a más de uno. Han dejado de un lado las voces en alemán, un experimento que les acercaba algo a grupos como Rammsteim pero que, a nuestro modo de ver, les hacía perder parte de esa esencia “sajona” que les emparenta con los mencionados Paradise Lost o con otras bandas como los primeros Anathema (guardando las distancias) o My Dying Bride, con quienes tienen muchos puntos en común, si bien se mira.
Yo recomiendo este grupo a la gente que haya disfrutado con discos como “Skeleton Skeletor” de Tiamat o con “Sin Pecado” de Moonspell; ya sabéis, esa mezcla de heavy metal, voces death y góticas y teclados omnipresentes en casi todos los temas.
Artículo escrito por ignacio rielas