Brillante disco, con una producción impecable nos viene de Alemania, de unos veteranos de la escena brutal, que han pasado del metalcore de los últimos tiempos hacia un sonido híbrido con el death metal y el death metal melódico que podrían practicar gente como los suecos Engel. Buen disco, buen sonido; no cambiarán el rumbo de la música en el siglo XXI pero son honestos en lo que hacen. Si te gusta lo último de Nearea o de Himsa, aquí tienes un disco para pasar las noches del crudo invierno, amigo.
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