19 de septiembre de 2007
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Crítica de disco
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A pesar de lo que digan, a pesar de que editan un disco por año, nadie puede afirmar que a The Flower Kings se les han acabado las ideas. A diferencia de otros grupos de su cuerda que tardan años en sacar un nuevo cedé, estos suecos consiguen acumular inspiración en pocos meses para llenar un redondo de muy larga duración -como el que nos ocupa- con unas composiciones que parecen sacadas de la banda sonora de alguna película sueca independiente como “Juntos”. Música para soñar, como la que hacían en los setenta gente como Steve Hacket, Anthony Phillips o en los ochenta Marillion; referencias ineludibles en el devenir de este gran combo nórdico.
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