Segundo volumen de las rarezas de Tommy Bolin. Un disco formado por material que se rescató hace cosa de un año, y del que poca gente tenía noticia. Muchas canciones a cargo de uno de esos talentos que no se han conocido mejor por falta de tiempo, por lo precipitado de su muerte a los veinti pocos años, cuando empezaba a despuntar, Tommy Bolin, como uno de esos guitarristas americanos que tuvo que hacerse un hueco precisamente cuando la cosa empezaba a funcionar. Tuvo mala suerte, pero nosotros ahora la tenemos mejor, pues podemos disfrutar de su legado gracias a la labor arqueológica del sello SPV.
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