Sello: SPV
Tommy Bolin fue para muchos el último gran guitarrista de la era dorada de Deep Purple. Cuando la nave púrpura hacía aguas por todos lados, cuando Ritchie Blackmore les abandonó, echaron mano de este fino guitarrista americano para que grabara su parte en el último disco de la banda antes de una superación que habría de prolongarse casi diez años. El disco se llamaba “Come Taste The Band”, y fue seguido de un directo, “Made in Europe”, que tuvo una gran acogida.
Luego llegó el silencio.
Tommi Bolin había fallecido y el mundo de la música perdía uno de los talentos por descubrir más potentes de todos los tiempos.
Hace unos meses, se descubrían en Estados Unidos las grabaciones que Tommi había dejado sin publicar, más de una veintena de canciones que el guitarrista americano no pudo editar por lo inesperado de su muerte. Estas cintas fueron objeto de remasteriación y se contempló su lanzamiento en dos volúmenes, titulados “Whips and roses”I y II. El primero apareció hace casi un año, y el segundo es el que estamos comentando.
En él se deja ver el enorme talento de Tommy con su guitarra, un músico que no se quedaba sólo en el emergente hard rock de la época, sino que tenía su propia escuela americana influida por Greg Allman, de los Allman Brothers Band, y también por el hard rock de aquellos años, y por la psicodelia, de modo que en este disco, segundo volumen de sus rarezas, repetimos, encontramos influencias que van desde la lisergia de Gratefuld Dead, la psidodelia de los primeros Blue Cheer y el hard rock de Blue Oyster Cult, hasta el hard blues eléctrico de Hendrix ( a quien Tommy admiraba como un alumno aventajado), el soul y la música negra en general.
Un pedazo de documento de una época imperecedera.
Artículo escrito por ignacio rielas
Comentarios
Genis -
14 de septiembre de 2006
Obrigado pelas informações. Deus o abençoe. God bless you!