El panorama del power metal necesita de cuando en cuando alguna banda que aporte algo, si no nuevo, sí por lo menos fresco. Y esa frescura es la que se echaba de menos en los últimos tiempos, hasta que han llegado estos tipos con su segundo disco y sus ganas de comerse el mundo. Son jóvenes, tienen fuerza y afloran las ideas dentro de sus mentes. No sé qué más se le puede pedir a una banda de power metal de la escuela Blind Guardian y Helloween.
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