Sello: Dockyard
Estamos ante el segundo disco de una buena banda de power metal, ya sabemos todos que la escena power metal está súper saturada, pero eso no indica que tengamos que tener los oídos y los ojos cerrados ante nuevas propuestas. Si bien caben pocas innovaciones en el campo del power, está también claro que pueden salir, y de hecho salen, grupos nuevos que tengan algo que aportar.
En el caso de esta gente la cosa está más que clara. Nunca he llegado a oír su primer disco, con lo cual no puedo hacerme una idea del tipo de evolución que ha habido; pero sí que sospecho que esta peña empezó imitando a los grandes del género para luego crear su propio estilo, muy influido, claro está, por bandas de la talla de Hammerfall o Blind Guardian, quizá los dos grandes referentes para un grupo que merece un hueco en el saturado panorama.
La mezcla está clara, y no hay misterios en su música: están todos los aditivos necesarios para hacer de este disco algo imprescindible para el escucha que esté dispuesto a pasar un buen rato oyendo buen power metal: coros grandilocuentes, buenos estribillos, algo de teclados. Todo dispuesto para hacérnoslo pasar bien sin necesidad de complicarnos la cabeza.
No innovan pero lo hacen más que bien; un disco correcto.
Artículo escrito por ignacio rielas