Sello: I used to fuck people like you in prison records
Para los que conozcan a bandas como Dropkick Murphys o Social Distortion esta formación de Boston no harán nada nuevo, entre otras cosas porque su cantante (una mujer) y fundadora fue miembro de los Dropkick, una de esas bandas míticas del punk rock americano de los años noventa, justo cuando el género punk se confundía en la vorágine del punk pop y sólo algunos grupos supieron mantener la llama del punk anti comercial sin ser tampoco unos chapuceros más.
La señorita Stepnanie lidera un grupo donde el punk se alía un tanto con el rock duro, y en el que la presencia femenina en todos los temas nos puede recordar a lo hecho por The Donnas en su primer redondo, antes de que se pasaran al metal con todas las consecuencias.
Este es un disco de debut más que correcto. De hecho, me atrevería a afirmar que es un disco de muchos quilates, practicante de un punk rock melódico que nada tiene que ver con el punk pop de la década pasada, sino más bien con lo hecho por los nombrados Social Distortion en discos inmortales como “White light, White trash”.
Es un cedé para la gente a la que le gusten Ramones, Sex Pistols y todo el viejo punk de ambos lados del Atlántico, un trabajo brillante hecho con cariño y con unas composiciones llenas de entusiasmo y buen hacer. También se lo recomiendo a seguidores de bandas femeninas como The Runaways, pues por alguna razón Deadly Sins mantienen vivo ese espíritu de hard bubblegum de las chicas de Joan Jett, Lita Ford y compañía, porque una cosa hay que reconocer: hay bastante hard rock en este plástico, las cosas como son, el punk solo no debe de ser muy comercial, y por eso esta gente lo mezcla con hard, justo ni más ni menos lo que hacían hace años The Donnas cuando empezaron, y no se les puede reprochar, pues la sonoridad resultante es de una brillantez increíble.
Artículo escrito por ignacio rielas