Sello: Drakkar
Puntuación: 7,5/10
Se puede decir que la escena industrial nunca se ha marchado, nunca se ha extinguido del todo. En los años 90 fue un preludio de lo que luego se llamó nu metal, pero el industrial ha tenido siempre su propia vertiente sonora alejada de modas. Se puede hablar del origen del género en formaciones como Godflesh o Front 242, pero está claro que Jesus on Extasy tiran más por un lado gótico, y así, de este modo, tenemos en un solo disco –al menos– dos corrientes musicales que en su día fueron multitudinarias pero que a día de hoy se han convertido en productos del underground.
Vale que el gótico se ha convertido en una moda, pero con Jesus on Extasy hablamos de un “gótico puro”, no en un producto de marketing. Tienen muy buen sonido, aunque a veces se pasan de “discotequeros”, pero hay que decir en su descargo que, hasta donde sabemos, no se trata de músicos profesionales, sino de gente que está en esto por pasarlo bien, y por supuesto que dan la talla; si no, no los habría fichado el sello Drakkar, que bien saben lo que se hacen cuando cogen a un grupo para su escudería.
Música gótico industrial de influencias un tanto pop sin llegar al pastelazo de algunos grupos que mejor nos abstenemos de nombrar. Un disco con dos temas iniciales con una pegada brutal que puede hacer las delicias de los que fliparon en los noventa con gente como Die Krupps (¿quién se acuerda de ellos?). Ah, y además tenemos a un miembro de Pain con ellos, o sea que algo de profesionalidad hay. Un disco imprescindible para los que crean que el gótico industrial ha desaparecido de la faz de la tierra; antes desaparecerá el un metal.
Artículo escrito por ignacio rielas