Sello: Mascot
Holanda es uno de esos paraísos musicales, al igual que existen paraísos fiscales, en los que aparecen músicos que sólo son conocidos allí y quizá en parte de Alemania y Bélgica, un lugar donde la creatividad aflora en todos los hombres que se dedican a la música, o al arte en general.
Por eso no es raro que el nombre de Julián Sas sea desconocido para la mayoría, porque este hombre se ve circunscrito en su carrera a los Países Bajos y poco más, lo que no obsta para que en Holanda sea una figura del blues rock local, un músico que para la presentación de este disco en un famoso local del país, con una capacidad para dos mil quinientas personas, contara ya de antemano con todas las entradas vendidas, lo que da una idea del éxito de que goza en su tierra.
Lo que este hombre practica no es nada nuevo, es un blues rock inventado hace mucho tiempo por gente como Cream, Hendrix o Mountain, ese blues rock que traspasa la delgada línea del blues para introducirse en terrenos guitarreros que hace mucho tiempo transitan gente como George Thorogood o Stevie Ray Vaughan.
En definitiva lo que hace Sas está bastante bien, muy en la onda de lo que llevan a efecto peña de su mismo sello como Rick Derringer o Joe Bonamassa, lo cual siempre es un sinónimo y una garantía de calidad.
Artículo escrito por ignacio rielas