Sello: Mascot Records
Que haya sido un sello como Mascot el que finalmente se haya hecho cargo de la carrera de Chris Poland debería decir mucho acerca de los senderos tomados por este hombre para dar a conocer su pericia con la guitarra.
Chris Poland es (o debería ser) conocido por su labor como guitarrista en los primerísimos Megadeth, los que hacían thrash metal muy por encima de las modas y de la comercialidad, esto es un músico que se movió en el verdadero underground de los años ochenta, el que dio como resultado bandas tan interesantes como Slayer, Testament o los mismos Megadeth hasta que se perdieron en la maraña de la comercialidad metalera.
Chris Poland tocó muchos palos desde su expulsión del grupo de Mustaine, y en el presente lidera el proyecto que nos ocupa, OHM, un quinteto de música instrumental que poco o nada tiene que ver con el metal, y que recuerda a lo hecho por Bily Sheehan y Tony Macalpine en los descacharrantes Devil Slingshot, otros cachorros del sello Mascot abanderados de la música instrumental.
Corre pareja la carrera de Chris Poland a la de otro gran guitarrista de aquellos años, el señor Alex Scholnick de Testament, que también tiene su trío de música jazzística y rockista a partes iguales, pues eso es, ni más ni menos, lo que encontramos en este redondo: música instrumental con influencias de rock y de jazz a partes iguales, música interesante para los sibaritas pero que, nos tememos, al gran público no llegará nunca. Debe de importarle eso muy poco a Chris Poland, que ha sacrificado hace ya mucho tiempo la comercialidad en aras a una música honesta, fuera de modas y coherente con una carrera que ya poco tiene que ver con el metal en cualquiera de sus vertientes, porque este disco es todavía menos metalero que el de Devil Slingshot, aunque, eso sí, se trata de una verdadera gozada.
Artículo escrito por ignacio rielas