Sello: Metal Heaven
Tenía unas ganas enormes de escuchar el nuevo disco del guitarrista catalán Jordi Sandalinas, venía oyendo hablar de él desde hacía semanas, y no veía la ocasión de echarle una escucha. Finalmente, fue el propio Jordi quien me mandó el cedé, y he de decir que todavía no acabo de creerme que alguien de estas tierras peninsulares haya podido crear un pedazo de redondo de esa altura.
Primero tenemos que ver a la banda que ha formado el grupo, pues exceptuando a Sandalinas, el guitarrista, el resto son gente de fuera; echemos un vistazo: los teclistas Derek Sherinian (Dream THEATER, ALICE COOPER, YNGWIE MALMSTEEN) y Elias Holmild (DRAGONLAND), el batería Patrick Johansson (YNGWIE MALMSTEEN, WASP) y los guitarristas Mick Cervino (YNGWIE MALMSTEEN, BLACKMORE'S NIGHT), Chris Caffery (SAVATAGE) y Andy LaRocque (KING DIAMOND), quien se ha vuelto a encargar de la producción del trabajo.
Tenemos, pues, cambio total o casi total de banda; porque Sandalinas es un proyecto de un solo hombre, o al menos eso me parece mí, y ahora se han superado, y el disco es al menos tan bueno como su debut de hace unos tres años en el sello Massacre; si aquel era bueno, este es superior, un disco de hard rock melódico en la onda de lo que están haciendo ahora gente como Starbreaker (con ex de TNT) o The Codex, la nueva banda de Mark Boals. O sea, metal europeo como el que hacía Yngwie Malmsteem en los 80 o los 90, o lo que podían estar haciendo Bonfire si fueran un poco más duros, o lo que hacen Europe ahora que se han dejado de mariconadas, o los suizos y olvidados China.
Un disco buenísimo que nos pone esperanzas en este artista catalán que tiene proyección internacional. Atentos a la balada final (cumpliendo la tradición ochentera de los discos de metal con balada a lo último), porque es de las que te dejan con ganas de más.
Pedazo de disco, súper recomendado, amigos.
Artículo escrito por ignacio rielas