Grupo: Sexage
Maqueta: A todo Gas
Página web:
sexage.tv
Sexage nos presenta su última maqueta,
“A todo gas”, donde se definen como un grupo de rock actual que toma prestadas algunas características del pop para realizar unos temas de estribillos pegadizos cargados de buen rollo para animar cualquier fiesta. Bajo su desenfadado aspecto de aspirantes a estrellas del rock, y derrochando buen humor, afirman convertir sus directos en auténticas juergas, y a juzgar por la gran cantidad de fotografías incluidas en la pista multimedia de la maqueta parece ser que lo consiguen.
“A todo gas” abre su homónima maqueta con alegres guitarras y que en ocasiones nos recuerda a El Canto del Loco, salvando las distancias, con un sonido notablemente más rockero. Es uno de esos temas que dejan de sonar en el reproductor de CD pero no en tu cabeza, una de esas melodías que tarareas inconscientemente tras escuchar la canción. Le sigue
“Olvídame”, tema que sigue en la línea del grupo (las comparaciones son tediosas, pero seguro te gustará si sueles escuchar a Despistaos, especialmente en su último trabajo), y que deja paso a una bonita, casi melosa balada donde la voz y los coros del grupo se lucen en todo su esplendor. Tras la balada, titulada
"Faltas tú", llega un tema puramente rockero,
“Ya está bien”, donde la batería y, sobre todo, las guitarras, aportan una sensacional potencia a este tema en el que nuevamente se destaca el buen uso que hacen de los coros para transmitir sus composiciones. Este tema fue ya incluido en su anterior maqueta, acertadamente titulada
“Rock Cachondo”, que fue publicada en 2003. Cierra la maqueta un quinto corte que lleva por nombre
"Caminando sin parar", también mucho más rockero que los tres primeros temas, aunque más calmado que el que le precede. En el mismo, nos topamos con algunos matices ochenteros y un mensaje altamente optimista, como todo lo que rodea a la banda catalana.
Resumiendo, la maqueta de Sexage es un excelente trabajo altamente indicado para aquellos que quieran escuchar algo que les haga dejar a un lado las preocupaciones y ponerse a cantar sus pegadizos estribillos en este subidón de energía que condensa las ganas de juerga en estos cien centímetros cuadrados de plástico. Rock fresco para tus oídos.
Artículo escrito por
Héctor Mainar