Autodefiniendo su sonido como “Dream rock”, y con fuertes influjos de Guns and roses y algo más débiles del rock latinoamericano, Uno nos presenta su EP “Libersónica”. Este aperitivo de lo que será su nuevo disco contiene cinco temas nuevos, así como el videoclip del single “El cuento de la boca y la niña bonita”, que podéis ver al final de esta crítica. Con un diseño rompedor, divertido, bañado en fucsia y con actitud rockera e imaginativa, la maquetación del disco es una delicia visual. Una estética muy glam, algo así como si a Alicia se le hubiera entregado una guitarra eléctrica al cruzar al otro lado del espejo.
En cuanto a su sonido, empieza en el primer tema algo flojo, sin demasiada garra, pero pronto todo cambia para ofrecernos unas composiciones que impiden que podamos dejar de marcar el ritmo con nuestro cuerpo. Temas con fuerza, alegres y bastante variados, donde el rock predomina pero en los que se rehuye de repetir fórmulas ya gastadas: cabe el gospel, los cambios de ritmo, pero no ha lugar para la ya trillada estructura de estrofa-estribillo-estrofa. “Libersónica”, que da título al EP, es una espiral de ritmos y estilos, un experimental sobre sorpresa de la música que deja claro la forma de comprender la música de esta banda.
Aún queda sitio para ideas originales en el rock. Les resta corregir el hecho de que, entre tanto cambio de ritmo, aparecen algunos puntos más flojos y prescindibles en varios de sus temas. La corrección de este defecto, y su gran energía como banda, harán de su nuevo trabajo una más que apetecible escucha.