Sello: Century Media
Para cualquiera que esté un poco metido en el mundo del hardcore y del punk, queda más que claro que hay que andar con mucho ojo a la hora de criticar a tal o cual grupo.
La limitación de los campos creativos dentro del punk y del hardcore provoca que muchas veces se confunda con aburrimiento lo que no es sino fidelidad hacia cierta corriente musical que, como les sucede a muchas otras (death, thrash, black), no tienen más remedio que constreñirse a unos parámetros muy definidos si quieren –los grupos que pertenezcan a esas corrientes- que se les tome en serio en cualquier campo que practiquen.
Viene todo esto a cuento de que el segundo disco de esta agrupación (que sólo han editado dos trabajos en cinco años) es de una fidelidad pasmosa a las directrices de ese fenómeno que, permítanme la libertad, podríamos llamar “neo punk”, o sea un punk muy acelerado, muy influido por el metal, un punk que podría ser, además, hardcore sin mayores problemas, pero que al mismo tiempo es la evolución natural del estilo punk llevado a los extremos en que se encuentra en la actualidad por muchos combos que reciben influencias tanto del viejo punk de los ochenta como Exploited como de las bandas de grindcore primigenio como Nampalm Death.
En definitiva, media hora de música acelerada, divertida y poco condescendiente.
Artículo escrito por ignacio rielas