08 de mayo de 2013
-
Crónica de concierto
-
0 comentarios
Este fin de semana se ha celebrado en Villarrobledo la edición número 18
del festival Viña Rock. Muchas, muchas horas de rock –y también de rap,
pero no nos vieron por ahí-, con un clima inmejorable que hizo
disfrutar del renacimiento de este festival tras los problemas de años
anteriores. Vamos al grano.
(sigue leyendo)
140 minutos de rock fue lo que ayer pudo escucharse en la Sala Multiusos
de Zaragoza. Pasaban pocos minutos de la hora y todavía había gente
fuera de la sala cuando los primeros acordes de Bienvenido al secadero
llenaban la sala acompañados por los gritos y coros de las más de 5000
personas que había allí en ese momento. El arranque fue directo y sin
pausa y sin descanso sonaron La majada, Duerme conmigo y En tu agujero. Nadie puede quejarse. Ni del espectáculo, ni de la comunicación y por
supuesto, ni de la calidad musical. Un concierto limpio, largo y a la
altura del nuevo disco. De diez.
(sigue leyendo)
Enrique Bunbury se presentó anoche en su ciudad natal para hacer vibrar a Zaragoza con
los nuevos compases de su recién estrenado Licenciado Cantinas. Traía
bajo el brazo su disco de versiones de temas populares de la música de
la América hispana, en el que los ritmos latinos de la música
tradicional, especialmente mexicanos, son pasados por las entrañas de
este zaragozano internacional para reinventarlos en temas 100% Bunbury. Enrique se mostró al 100% de su potencial, tras la suspensión por
enfermedad de las fechas de Valencia y Almería, y su reaparición en
Sevilla la semana pasada. El rock apareció muy tímidamente a lo largo de
las dos horas largas en las que se desarrolló el concierto, que tuvo un arranque puntual a las 21 horas.
(sigue leyendo)