Rock estatal y sus noticias

Napoleón Solo-Napoleón Solo en la Ópera

Napoleón Solo-Napoleón Solo en la Ópera

Napoleón Solo-Napoleón Solo en la Ópera

11 de mayo de 2010 - Crítica de disco  -  Comentarios 1 comentarios
Comparte:
 
Sello: El Volcán Música

Granada
fue en los años noventa la cuna del indie-pop cantado en castellano, y aún hoy la cultura musical creada en torno al fenómeno sigue ejerciendo de inusual incubadora para nuevas hornadas que mantienen vivo este sonido en el sur de la península. Napoleón Solo es la constatación más reciente de este hecho, editando “Napoleón Solo en la ópera”, un disco que llega tras un EP de presentación editado por El Volcán Música. Editado bajo una cuidada presentación digipack, estos trece temas harán las delicias de los seguidores de grupos como Los Planetas –de hecho, cuentan tras la batería con el exPlanetas y exLagartija Nick Eric Jiménez.

Un disco muy divertido y variado, con alegres voces que fluyen naturales, casi con energía de adolescente. Una ambientación alegre en la que se esfuerzan por dar una nueva vuelta de tuerca a los sonidos más habituales, integrando en su sonido sintetizadores, melodías procedentes de inusuales objetos, o voces casi ridículamente agudas que a modo de coro pseudo-femenino dan vida a algunos de los temas con melodías extremadamente pegadizas. El disco es una delicia en su escucha, pues en cada uno de sus trece temas encontramos un recurso nuevo con el que los granadinos captan nuestra atención y aumentan nuestra felicidad vital. Altamente recomendado para los oyentes más abiertos de miras, que no tengan miedo a permitir que su rock se aderece con divertidos falsetes, forzados wha-wha’s, pasajes orquestrales o melodías que guiñan a lo ridículo para provocar una sonrisa. Una arriesgada propuesta, que es desde ya una de las sorpresas de esta primera mitad del año.

Artículo escrito por Héctor Mainar

Comentarios

Yop - 11 de mayo de 2010
Grandes!

¡Déjanos tu comentario de este artículo!

Acepta las cookies para poder dejar un comentario en este artículo
 

Fotografía por Héctor Mainar