Suicidal tendencies
“Controlled by hatred/Feel like shit… Deja Vu”
SPV
Publicados por primera vez de forma conjunta en 1989, estos dos mini elepés o EP’s o como queráis llamarlos, constituyen el material primigenio con que se dio a conocer la banda creadora del crossover americano de los años noventa y parte de los ochenta, un grupo del que se ha hablado bastante últimamente aquí a raíz de estas reediciones y que constituye un referente básico para entender los movimientos que sacudieron el metal durante el delicado periodo de tiempo que va desde la caída y hundimiento del thrash metal en el 91, hasta la aparición de las nuevas escenas de metal industrial y nu metal poco después y durante toda la década de los noventa. Para centrarnos en este lanzamiento, hemos de decir que se ha respetado quizá demasiado el sonido original, el de los primeros Suicidal Tendencies, mucho más metidos en el rollo punk rock que en el hardcore y crossover del que, como también se ha dicho, fueron pioneros juntos con grupos como Corrosion of Conformity en su primera época. Decimos que quizá se ha respetado demasiado el sonido original, porque de las cuatro o cinco reediciones que han caído en nuestras manos de esta estupenda banda, ésta es la que cuenta con un sonido más crudo, aunque puede ser también que se haya buscado a posta para contentar a aquellos seguidores de Suicidal Tendencies que busquen precisamente el sonido original de la agrupación, ese crujido en el que el grupo demostraba estar muy por delante de las formaciones coetáneas, aunque siempre se les metió en el saco del thrash metal, o al menos cuando alcanzaron la fama al principio. Poco de metal hay en este lanzamiento, pero sí se adivinan esos exquisitos fraseados de guitarra que tan famosos los hicieron luego con discos como “The art of rebellion”. Una excelente reedición, en todo caso, que parece indicar, como se ha dicho también, un resurgir de un grupo que nunca debió caer en el olvido. Ojalá vuelvan pronto con nuevo material, porque de verdad que en estos tiempos de berridos cérvidos se les echa, y mucho, de menos.
Artículo escrito por ignacio rielas