Lizzy Borden han sacado sólo dos discos, contando este, en 18 años. O sea que no curran mucho; pero cuando lo hacen lo hacen bien. Este redondo los devuelve a la actualidad con dos miembros originales y un bajista y un guitarra de altura. Les ayudan gente de Dokken, Trivium, Hate Eternal, Morbid Angel, Y & T y un montón de artistas del metal americano de los años 80 en sus muchas variantes. Disco interesante y sorprendente, por cuanto aparece cuando menos se lo esperaba nadie.
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