Rock estatal y sus noticias

Overkill - Immortalis

Overkill - Immortalis

Overkill - Immortalis

17 de septiembre de 2007 - Crítica de disco  -  Comentarios 0 comentarios
Más artículos sobre: Overkill, Immortalis, thrash metal, crítica
Comparte:
 
Sello: Boodog

Son de los pocos grupos del thrash metal de los años ochenta que conservan el tipo, sin cambios significativos en cuanto a su estilo. Vale, me habéis pillado, es cierto que Overkill “versión siglo XXI” no son los mismos de aquellos dos primeros discos, aquel apabullante “Takin over”, y el no menos añorado EP “Fuck You”, de significativo título y elocuente portada; pero lo cierto es que al margen de haber pulido su propuesta lo justo que se puede esperar de unos músicos que han pasado de ser poco más que adolescentes a cuarentones, está claro que Overkill, sin haber dejado nunca los escenarios por un período mayor de un año o año y medio, siguen con su thrash metal en su vertiente vista desde Nueva York: música machacona para dejarte los sesos echando humo.


Ahí están compañeros de generación como Exodus, que han vuelto hace cuatro años, pero que estuvieron inactivos durante muchísimo tiempo; otros como Sacred Reich han desaparecido sin dejar rastro; ¿qué nos queda? De Slayer se dice que no van a durar mucho más (el mismo Tom Araya, en un arrebato de sinceridad propiciado sabe dios por qué, dijo que no se veía de viejo tocando su música); tenemos a Flotsam and Jetsam, quizá los únicos de todo este género que han soportado el tipo tantos años sin tirar la toalla y sin cambiar de estilo. Pero, como decimos, poco más, poco más hay ya de aquellos gloriosos años.

¿Y qué es lo que encontramos en la nueva entrega de Overkill? Ninguna sorpresa, por supuesto; el núcleo primigenio, con el cantante Bobby Blit, y el bajista DD Verni, sigue ahí imperturbable; con dos guitarristas haciéndoles el juego, con uno solos que podrían ser un cruce entre Judas Priest y los Metallica de cuando Metallica hacían thrash metal (¿alguien se acuerda?).

La producción es feroz, limpia como pocas he oído, algo que caracteriza cada entrega de esta enorme formación, a la que se ha criticado mucho, pero que lleva veinticinco años o poco menos dando el callo y batiéndose el cobre para ganarse la vida honradamente con ese thrash metal del que todo el mundo se hace lenguas pero que a la hora de la verdad, cuando hay que comprar un disco o asistir a un concierto, pocos apoyan con la realidad de los hechos. A ver si las cosas cambiaran, que esta gente se lo merece de sobra, y no tanto niñato dando berridos como los ciervos.
Artículo escrito por ignacio rielas

Comentarios


¡Déjanos tu comentario de este artículo!

Acepta las cookies para poder dejar un comentario en este artículo
 

Te puede interesar...
Fotografía por Héctor Mainar