Rock estatal y sus noticias

Molly Hatchet - Warrior of the rainbow bridge

 Molly Hatchet  - Warrior of the rainbow bridge

Molly Hatchet - Warrior of the rainbow bridge

05 de mayo de 2005 - Crítica de disco  -  Comentarios 0 comentarios
Comparte:
 
Grupo: Molly Hatchet
Título: Warrior of the rainbow bridge
Sello: SPV





Molly Hatchet constituye una de esas bandas imperecederas, un bastión de rock sureño en pie de guerra que va un paso más allá de sus colegas Lynyrd Skynyrd o los míticos Allman Brothers. Se les podría comparar con Blackfoot por el seguimiento que ambas formaciones han despertado entre el público del rock duro. Y Molly Hatchet no le hacen ascos a ese seguimiento. Ni mucho menos. Ellos se dejan querer por el público del heavy metal, que, al menos en Europa, es prácticamente el que les da de comer.

Sin duda, por eso llevan el asunto del rock sureño más allá que los grupos mencionados, internándose a sabiendas en aguas más propias del rock duro de unos AC/DC que del sureño propiamente dicho. Meten guitarras afiladas y utilizan unos estribillos demoledores, por no hablar de sus portadas, marca de la casa que los diferencia enseguida y los hace reconocibles, por más que muchas veces resulte difícil distinguir unas de otras.

En este contexto, Warrior of the rainbow bridge constituye el retorno de una formación que nunca se ha marchado, que continúa sacando discos con una puntualidad envidiable aunque ya se han producido algunas bajas mortales en su alineación.

Noticias tristes aparte, hay que decir que este disco es todo lo que un fan de Molly Hatchet espera: riffs tomados de un improbable cruce entre el heavy metal de Saxon con el boogie sureño de ZZ Top, estribillos cerveceros y cánticos a la América profunda, la que nunca les dará de lado y a la que ellos pertenecen por mérito propio.

El nuevo trabajo de los Hatchet es una descarga llena de testosterona, una colección de canciones que le dejan a uno con ganas de más, grandes himnos, coros grandilocuentes, melodía a raudales y sobre todo ese regusto sureño, ese toque redneck, paleto si se quiere, que los hace tan entrañables, tan adictos a una fórmula que llevan más de veinte años rindiéndoles buenos dividendos, desde que a finales de los setenta la máquina comenzara a rodar, no ha habido descanso para ellos.

Molly Hatchet es el nombre de una leyenda del rock sureño y del rock duro, por más que para algunos ambos términos puedan significar exclusión: ellos demuestran lo contrario con este gran trabajo.

Emilio Morote.
Artículo escrito por ignacio rielas

Comentarios


¡Déjanos tu comentario de este artículo!

Acepta las cookies para poder dejar un comentario en este artículo
 

Te puede interesar...
Fotografía por Héctor Mainar