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Ambition - Ambition

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22 de diciembre de 2005 - Crítica de disco  -  Comentarios 0 comentarios
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Grupo: Ambition
Título: Ambition
Sello: Frontiers



Aquí tenemos un disco donde el alma mater es el señor Thom Griffin, a quien su discográfica ofreció la posibilidad de lanzar sus últimas ideas musicales. Estas se reflejan en un trabajo donde han intervenido gente muy importante del mercado AOR de ambos lados del atlántico. Entre ellos, tenemos al señor Jean Michel Byron (que había cantado en anterioridad con Toto, los grandes monstruos del AOR de todos los tiempos, uno de los grupos más respetados de la escena actual y que pronto vuelven por sus fueros de aquí a pocos meses con un nuevo disco que también lanza el sello Frontiers. Tengo unas ganas de echarle una oía que para qué las prisas).

De este modo, el señor Tom Griffin se ha rodeado de unos músicos de gran valía para crear un trabajo que se denomina como su banda. Le ha ayudado en la producción nada menos que Fabrizio Grossi ( un hombre ubicuo que participa en muchos proyectos del sello Frontiers, todo un pluriempleado del que siempre se puede esperar el mejor de los resultados posibles); además de con la producción, también le ha ayudado con los teclados y el bajo como instrumentista de sesión (verlo en directo sería la caña, pero nos tememos que eso será difícil, pues el señor Grossi siempre anda muy atareado). De hecho, el señor Grossi ha trabajado en los últimos discos de Glen Hugues y Starbreaker ( proyecto de músicos de la banda noruega TNT).

El resultado de toda esta reunión de talentos es un disco de AOR que en algunos casos, como en el tema “All I Need” roza el heavy metal, pues las guitarras de Tommy Denander (la otra gran personalidad a la sombra en este disco) es de las que quitan el hipo. El trabajo puede recordar a aquellos grandes redondos de Toto, discos como “Isolation” o “The Seventh One”, que tanto dieron que hablar hace casi veinte años.

El sonido del trabajo es perfecto (no se podía esperar otra cosa de un disco de estas características), y desde luego, y como no podía ser de otra forma, el protagonista principal de todo él es el vocalista Tom Griffin, quien tan pronto recuerda a Glen Hugues, como a otros grandes del AOR.

Un trabajo muy, pero que muy recomendable para estas navidades. Merece la pena rascarse el bolsillo, oigan.
Artículo escrito por ignacio rielas

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