Sello: SPV
Este disco no va a pillar de sorpresa a nadie. Y lo digo en varios sentidos. Primero, porque es natural que alguien del pasado y el talento musical de Andre Matos (antiguo cantante de Angra y luego en el proyecto Shamam, con los que no tuvo demasiada suerte) se liara la manta a la cabeza y comenzara a grabar sus trabajos por su cuenta. Después del éxito obtenido con Angra (y mucho menos, como hemos dicho, con Shaman), no se le puede pedir a un artista que se quede con los brazos cruzados, viéndolas venir, así que este hombre se ha rodeado de una serie de músicos, algunos muy jóvenes como el batería, y además le acompaña un guitarrista que estuvo en la primera formación de Angra, antes de que los brasileños grabaran su cedé de debut.
Otro aspecto en el que no hay sorpresas es la orientación musical de este redondo. Aquí lo que tenemos es una prolongación de lo hecho por Andre con su banda nodriza, y si con el redondo de Steve Lukather decíamos que se podía haber acreditado a Toto, lo mismo cabe asegurar de este debut de Andre Matos, que nos parece, en todo caso, una copia de los discos hechos con Angra: power metal a la europea con algunos toques exóticos de su tierra natal Brasil (sin llegar a los extremos que metieron a sus paisanos Sepultura en un callejón sin salida).
Se ha dicho por ahí que Andre Matos no es un proyecto en solitario, sino una banda en toda regla. Para verificar eso habrá que ver cómo se lo monta este señor, si mantiene sus músicos o los va cambiando; está claro, de todos modos, que el nombre Andre Matos arrastra miles de personas.
Un dato interesante: este disco ha llegado directamente el puesto número dos de ventas en Japón, superando a gente tan sobresaliente como Metallica o Heaven and Hell.
Un trabajo ideal para los seguidores de Angra. Estén atentos.
Artículo escrito por ignacio rielas