Sello: SPV Yellow
Estamos ante un grupo que es un pedazo de historia del rock sureño americano, una banda que lleva desde los setenta dando guerra, compañeros de batalla de gente como Molly Hatchet o Allman Brothers y Lynyrd Skynyrd. Unos músicos curtidos en mil batallas que tocan todos los palos del rock de toda la vida, que es lo que tenemos en este disco.
Cuando los Black Crowes no habían ni nacido, esta gente ya se pateaba los escenarios de Estados Unidos para arriba y para abajo, ofreciendo la descarga de su rock sureño marca de la casa que tan buenos resultados les ha dado siempre.
En este redondo encontramos una ordenada sucesión de himnos de rock and roll, que llega a ser muy duro en momentos (podría gustar hasta a los fans de AC/DC en algunos tramos), blues, y baladas country. El disco es sobre todo guitarrero, y si te gustan las formaciones como las nombradas ahí arriba: Black Crowes incluidos, no deberías tener ningún problema para aceptar lo que hace esta gente.
La historia es la de siempre: una banda enorme que es por completo desconocida en nuestro país. Hacen falta grupos así, de eso que no os quepa duda, grupos que combatan la colonización visual de la MTV, que sólo ofrece “artistas”, por llamarlos de alguna manera, guapos y de buen ver.
La música de la Sección Rítmica de Atlanta es eso, sólo música, pero qué música, caballeros.
Artículo escrito por ignacio rielas