Sello: Bodog
Hace unos meses se armaba un revuelo por la edición del disco recopilatorio de Richard Cheese, un crooner a lo Frank Sinatra que se ha hecho famoso cantando éxitos del heavy metal y el hard rock en formato lounge music. El disco tenía calidad de sobra y así lo dijimos por aquí.
Ahora el señor Billy Idol, potente roquero que empezó sus días en una banda punk y que luego devino en solista de reconocido prestigio, parece haber tomado buena nota de lo grabado por Cheese, y se lanza, nada menos, con una recopilación de canciones navideñas tocadas con un piano y también instrumentos en plan lounge.
El disco es, cuando menos, una curiosidad, porque la voz de Idol resulta impresionante en estas lides, un hombre que ha conocido todos los excesos de la droga, de la cocaína y del alcohol, tocando villancicos es algo que no se ve todos los días, y para mayor morbo, tenemos en el piano, nada menos que a Derek Sheriniah, conocido por el tiempo que estuvo con Dream Theater, y también por su trabajo de apoyo a Kiss y otros grandes de la música internacional, como el super grupo Planet X donde tocaba con Tony Macalpine.
El resultado es un disco muy cómodo de oír, curioso como ya hemos dicho, fácil de digerir, aunque nada tenga que ver con el metal, por supuesto, aquí nadie va de lo que no es, y solamente tienes que echarle un vistazo a la portada para darte cuenta de ello. Siempre puedes regalárselo a tu novia o a tu vieja.
Artículo escrito por ignacio rielas