Sello: Relapse
Aquí no busquéis sutilezas porque no las hay. A lo tonto a lo tonto, Cephalic Carnage llevan años abriéndose un camino en el difícil mundo del metal extremo, un mundo que para el gusto de un servidor está demasiado poblado de cantamañanas y de grupos que tienen poco que aportar, cuando no se trata simplemente de gente sin talento que esconde sus carencias tras un (supuesto) muro de dureza y de misantropía.
Siempre he creído que en Cephalic Carnage había poca pose y mucha convicción, y su nuevo disco viene a corroborar la sensación de que estamos ante un grupo al que había que hacerle caso; son como el relevo generacional de bandas ya un tanto veteranas como Morbid Angel o Deicide si nos referimos al Death Metal, y de otros grupos como Carcass y Napalm Death y Brutal Truth si nos referimos al siempre presente grindcore.
La nueva entrega de estos tipos nos presenta un disco muy duro, muy rápido, sin florituras y cargando siempre las tintas en unos textos que son pura poesía escatológica, algo que no debería sorprendernos cuando vemos la portada.
Es un buen disco para los amantes del grind death de toda la vida. No cabe duda.
Ya digo que vivimos unos tiempos inciertos en cuanto a metal extremo. Hay mogollón de grupos, desde luego, eso no hay quien lo dude, pero no deberíamos perder de vista la consigna de que el arte debe dar oportunidades sólo a quienes se lo merezcan: pues bien, Cephalic Carnage, reyes indiscutibles del death grind, han hecho méritos de sobra para estar en la primera fila de los grupos aceptados por todos.
Artículo escrito por ignacio rielas