Sello: Nuclear Blast
Atención porque estamos ante un grupo interesante donde los haya. Aparecidos en el año 1998, estaban llamados a convertirse en una de las bandas más del montón del nu metal; pero ellos han sabido evolucionar hacia campos más sólidos, menos sujetos a las modas.
Por lo pronto ha habido un cambio sorpresivo de casa discográfica. Estaban en Roadrunner Records, sello que ha apostado siempre por las bandas más emblemáticas de la escena extrema comercial como Slipknot o Fear Factory; con ellos sacaron tres discos que los fueron encumbrando en esa escena híbrida del nu metal con el metal core, con tendencia a convertirse en esto último por encima de todas las modas.
Pero ahora, con su cuarto trabajo, los americanos de Ohio Chimaira, han fichado nada menos que con Nuclear Blast, que últimamente, y digan lo que digan, se están llevando el gato al agua en materia de fichar bandas poderosas y de gran interés.
En su último redondo tenemos la potencia que se espera de un grupo que nunca llenará estadios, al menos en España, pero que puede medirse sin temor a meter la pata con triunfadores natos como Killswitch Engage; y es que hay que tener en cuenta que Chimaira son nada menos que seis músicos en el escenario, lo que hace que uno se pregunte cómo sonará esta apisonadora en directo, cuando se desboquen todos los infiernos y aparezca una de los sonidos en directo más triunfantes que uno puede imaginar. Estoy deseando verlos en vivo, porque este disco ha confirmado lo que todos ya sabíamos: Chimaira es una buena banda, buenísima, y en estos tiempos en los que faltan referentes para el metal del nuevo milenio, ellos son una apuesta más que segura.
Artículo escrito por ignacio rielas