Sello: Frontiers
Las opiniones respecto al último y segundo lanzamiento de esta formación nórdica están siendo contradictorias, lo que por otro lado tampoco es tan raro, porque cada uno es de su padre y de su madre y opina lo que le parece.
Es cierto que en algún país nórdico como Suecia ha existido siempre cierta tradición por el rock y el metal progresivos (podemos nombrar grupos veteranos como Kaipa u otros más modernos como Pain of Salvation o The Flower Kings). En cambio, en Noruega, que es la tierra de la que proceden estos señores, no ha parecido existir nunca una tradición progresiva a la que agarrarse.
De ahí, de esa carencia de referentes en su patria, quizá provenga ese toque que emparenta a estos señores directamente con los americanos Dream Theater, banda nodriza de todo el movimiento del metal progresivo de este siglo, grupo insignia en el que muchos se fijan para empezar a funcionar.
No hay que malinterpretar tampoco estas palabras. Estos noruegos no son una burda copia de Dream Theater (entre otras cosas, porque no creo que el sello Frontiers esté por la labor de contratar a meros clones cuando tienen en su nómina a artistas de tan alto nivel como Journey o Great White). Por otro lado, Frontiers tampoco es un sello orientado al rock progresivo, por más que últimamente están abriendo sus miras a otros campos (sin ir más lejos, parece ser que han contratado a los alemanes clones de Judas Priest, Primal Fear); eso quizá ha hecho que Frontiers decidiera dar una oportunidad a estos noruegos.
Después de escuchar el disco, la cosa queda meridianamente clara: no estamos ante una banda revelación, eso de momento, pero también hay que puntualizar que a estas alturas de la película, con el movimiento progresivo convertido en un monstruo de múltiples cabezas que muta y se multiplica por doquier, nadie espera ya muchas innovaciones.
Los chavales se lo hacen muy bien: han cargado las tintas en temas más bien cortos (ojo, cortos desde el punto de vista de las bandas progresivas, muchas de las cuales consideran que la media de duración de una tema ha de ser de quince minutos): sólo dos cortes se pueden considerar de una extensión, digamos, progresiva.
Han centrado la composición en los aspectos rockeros, sin dejar de lado la experimentación progresiva: como consecuencia, estamos ante un disco correcto, bien producido, con temas convincentes para los seguidores de formaciones como Magellan, Conception, Fates Warning en su última época, los nombrados Pain of Salvation en su faceta menos enrevesada, y otros grupos del neoprogresivo apoyado por el sello Insideout.
Frontiers apuesta fuerte por estos noruegos. Su disco de debut dejó buen sabor de boca: este segundo redondo no va a ser menos.
Artículo escrito por ignacio rielas