Sello: Frontiers
La desaparición hace ya bastante años de la banda norteamericana Heart dejó un hueco que era difícil de llenar. Aquella formación estaba capitaneada por las hermanas Wilson, Nancy y Anne Wilson, quienes roqueaban que se salían de madre.
En 1996 surge la banda Dante Fox, cuya cantante Sue Willets parece un clon de las hermanas Wilson en cuanto a la voz (y eso es algo que cualquier oyente de discos como “Brigade” o “Bad Animals” apreciará en su justa medida). Sue es una cantante brillantísima, con una voz súper potente y una forma de hacérselo frente al grupo que es pura poesía.
Desde luego no estamos ante nada nuevo bajo el sol: Aor de toda la vida, muy melódico, con grandes coros y un trabajo de guitarras cristalino. Pero se hace muy fácil de escuchar, si te gustan grupos como por ejemplo Vixen, con cuya formación reagrupada Dante Fox tocaron en un gira conjunta también con otras supervivientes del metal femenino, Grilschool.
El disco se abre con dos temas que se preparan para todo lo que vendrá después: “The Last Goodbye” y”Firing Guns”, que son de lo mejor que he oído últimamente en el terreno del hard melódico.
Por si fuera poco, les ha echado una mano en la voz el gran Tony Mills, quien fuera en otro tiempo cantante de Shy y luego de la banda de metal progresivo Siam, con lo cual el grupo gana también en cuanto a versatibilidad.
Se traba sólo de su tercer cedé, pero ya encontramos en él las maneras de un grupo que está llamado a despuntar en el terreno del hard melódico, ese mundo tan dejado de la mano de las listas de éxito.
Para amantes de Journey y Heart, de Femme Fatale y Vixen o de la misma Robin Trower, un grupo a tener en cuenta, estos Dante Fox.
Artículo escrito por ignacio rielas