Sello: Nuclear Blast
Esta gente son una rara avis dentro del mundo metálico. Provienen de Hungría y han fichado desde años con Nuclear Blast, sello que los lleva promocionando bastante tiempo con su propuesta de metal del nuevo milenio. Se han establecido muchas comparaciones entre estos húngaros y Sepultura, y también con Soulfly. Podemos empezar diciendo que las tres bandas provienen de países donde el metal no es que tenga un gran desarrollo, o al menos no una proyección muy grande fuera de sus fronteras, porque hasta donde yo sé pocas bandas húngaras se ponen a tocar, pongamos por caso, en Alemania.
Pero luego está el asunto del sonido, que eso es más serio, más profundo. Ektomorf mimetizan el sonido de Sepultura en muchos de sus temas, se les hacen muy parecidos por ejemplo a la época “Roots” y además meten elementos de su cultura cíngara de Hungría, lo que los convierte en una apuesta distinta dentro del metal extremo más asequible.
El disco es bueno, no se puede decir que se trate de una maravilla, pero a la gente que esté detrás de grupos que ofrezcan unas sonoridades orientales, poderosas voces, mezcolanzas con el nu metal más eficiente... pues esos tendrán a lo que agarrarse con este plástico, no uno de los mejores del año, pero sí bastante interesante. Teniendo en cuenta además que estos tíos ya van por su séptimo álbum, y que su carrera se mantiene en una dura competencia con los grupos continentales y americanos. Lo tienen difícil, pero le echan pelotas, caramba.
Artículo escrito por ignacio rielas