Sello. Nuclear Blast
No son de los que más tiempo llevan en esto, pero sí de los que más partido le están sacando al asunto de grupo con chica al frente. Las mujeres no podrán quejarse, el éxito de grupos como Nightwish o Lacuna Coil ha traído como consecuencia en esta década un fenómeno en apariencia impredecible: esto es, que las casas discográficas muestren su interés por agrupaciones que en otro tiempo apenas habrían recibido un gesto de mal disimulado desprecio (no por la falta de calidad, sino porque el mercado manda, señores).
Lo que está claro es que Epica ofrecen al público algo más que una cara bonita. Según lo que oí de sus dos anteriores trabajos, la música de Epica para este último ha tomado un cariz más complicado, más trabajado y sutil, a la vez que toma influencias de black y casi death en algunos pasajes. Eso no quiere decir que no haya lugar para el relajamiento, porque, como quien no quiere la cosa, la banda ha metido un par de baladas y así muestra su eclecticismo.
Estamos ante un grupo que ya no es una promesa, sino una realidad, una banda que resulta influida por todas esas formaciones de que hablábamos con chica al frente. Provienen de Holanda, tierra donde el tema de las féminas cantantes parece dar mucho de sí (que les pregunten a After Forever y The Gathering si no).
Y desde luego este redondo está muy currado en cuanto a la música; no así en cuanto a la portada, que tampoco es que nos haya gustado mucho; pero en fin, no hay que juzgar un libro por la portada, y lo que hay que hacer es meterse a escuchar las correctas canciones de este redondo.
Artículo escrito por ignacio rielas