Sello: Metal Blade
Este es el séptimo trabajo de estos holandeses, que junto con Gorefest son los padres de los sonidos death en su zona de influencia, aunque hay que puntualizar enseguida que Gorefest resultan mucho más “comerciales”, si esa palabra tiene sentido en el metal extremo, que los Dethroned, que son bastante más salvajes.
De todas formas, hay que decir que en este disco, el séptimo de su carrera, God Dethroned han logrado un sonido un tanto más brillante y más pulido que en sus últimas entregas, con un nivel de agresión musical muy elevado, es cierto, pero al mismo tiempo con ese mínimo toque “mainstream” (siempre, referido, claro está, al death metal) que los acerca un poco al gran público del death y del black incluso.
No es que se hayan pasado al sonido Gotemburgo, ni mucho menos. Las canciones expresan una rabia y una mala sombra de mucho cuidado, pero las críticas positivas que han recibido de muchos sectores heavys ortodoxos quedan más que justificadas tras la escucha de este buen disco de death metal para toda la gente que esté metida en el asunto.
No van a sorprender a sus fans, eso está más que claro, pero siguen sacando buenos discos esta peña, pardiez.
Artículo escrito por ignacio rielas