Sello: Insideout
Estaba claro que Jonathan Payne no se iba a quedar de brazos cruzados viendo cómo la banda a la que pertenecía desde hace casi quince años prescindía de él para volver a contratar a John Wetton en sus labores de cantante y bajista. Vamos a explicar un poco la historia porque así, contado de esta manera, puede resultar un poco confuso todo.
Johan Payne ha sido el cantante y bajista del en otro tiempo supergrupo ASIA desde el año 1992, cuando se produjo la desbandada general y ASIA se convirtió en una banda de culto que sacaba buenísimos discos (el último, el tremendo “Silent Nation”) que ya no eran ventas millonarias como sus discos de los años ochenta. Payne se convirtió en la mano derecha del único miembro fundador que quedaba en ASIA, el teclista Geoff Downes, y entre los dos se dedicaron a mantener vivo el grupo merced a una serie de discos que conseguían mantener el listón muy alto, entre ellos el comentado “Silent Nation” o el increíble “Arena”, además de un montón de canciones de los dos volúmenes de “Archiva”, discos en los que se rescataba material que nunca había visto la luz.
La cosa está en que la formación original de ASIA, con Carl Palmer en la batería y Steve Howe a la guitarra, más los dos mencionados Downes y Wetton, habían planeado volver a juntarse, no entiendo muy bien a santo de qué, porque los actuales ASIA son una banda de lo más competente, pero esa es otra historia.
Estaba claro que Payne aquí no tenía nada que hacer (algo así como le sucedió a Ripper Owens cuando Rob Halford volvió a Judas Priest), así que nuestro hombre movió ficha y contrató al teclista de Spock’s Beard Ryo Okumoto además de traerse al guitarra del último disco de ASIA Guthrie Govan, con el añadido del batería Jay Schlellen. Entre todos han formado la banda GPS, que impresiona con este disco de debut, en el que parece que estamos oyendo el que debería ser el nuevo disco de ASIA, pues los teclados de Okumoto parecen simular la presencia del mejor Downes, y por tanto no se echa de menos al enorme teclista.
El disco es bastante rockero, la onda progresiva se ha dejado a favor de unos temas que hard rock melódico muy bien conseguidos, que pueden gustar a los fans de los americanos Proto Kaw y también, por supuesto, a los de los ASIA de los últimos diez años.
Yo creo que hemos salido ganando, porque ahora en vez de un grupo, tenemos dos, y los dos bastante buenos. Este disco es prueba de ello.
Artículo escrito por ignacio rielas