Sello: Frontiers
Nadie espera sorpresas en cada una de las entregas de Joe Lynn Turner (cantante que fue de Deep Purple y, sobre todo, de Rainbow en su última época en los años ochenta), nadie espera sorpresas porque este hombre se mueve muy bien por terrenos delimitados, esto es por el hard rock melódico de todos los tiempos.
Quienes sigan de cerca su carrera, recordarán su último trabajo en estudio “The usual suspects” y su otro disco con Jim Peterick de Survivor y Pride of Lions, el tremendo trabajo con Sunstorm, aquella banda de hard melódico que tan buen resultado ha dado en estudio.
Lo que hace Joe Lynn Turner en su último redondo es volver a lo de siempre, pero eso sí, a lo de siempre muy bien hecho: hard rock melódico de ese que tiene un pie en los años ochenta y otro en las excelsas producciones de la actualidad. Está claro que Frontiers disparan con pólvora real, que tienen en su escudería a algunos de los miembros más destacados del hard mundial (Journey, Toto, Dokken), y que ahora lo tienen fácil para lanzar a uno de sus mejores hombres en solitario.
Son pocos los lectores veteranos que no recuerdan la enorme carrera de Turner en solitario, y eso es jugar con ventaja. Pero la ventaja real de este disco está en sus canciones, auténticos himnos de hard y enormes baladas llenas de sentimiento para pasarlo bien con una chavala al lado (o con un tío, que para gustos está el arco iris).
Además, hay un tema compuesto junto con Ritchie Blackmore y Roger Glover (ambos miembros de Deep Purple y Rainbow), y ello podría significar la vuelta de Rainbow, o al menos una toma de contacto de las tres cabezas pensantes del proyecto Rainbow.
Gran disco.
Artículo escrito por ignacio rielas